Los muros sociales

Muro 03bEra un frío día de invierno, las siete de la mañana. Como de costumbre, Esteban estaba sentado y leyendo el periódico. Se centraba en su desayuno antes de acudir a su centro ocupacional. Ya le quedaban pocas horas paran coger el autobús que le llevaría a su destino.

Esteban tenía un trastorno de personalidad y cada día se enfrentaba a lo que ello suponía. Tal y como venían los días, los dejaba irse. Se limitaba a convivir con ese trastorno, conociendo cuáles eran sus limitaciones y cuáles sus valías, dejando a un lado sus barreras, como si estas no existieran, y teniendo fijación en sus actitudes como persona. Era como si en esos días no existieran sus limitaciones, sólo las cosas buenas que hacía y que tenía.

Otras veces se topaba con otros tipos de problemas: los muros sociales, esos muros parecían más difíciles de superar, pero Esteban sabía qué tenía que hacer, ÉL LO SABIA. A veces esos muros tenían forma de discriminación, otras de exilio social por ser diferente. De hecho en su ciudad había centenares de ellos, pero él al levantarse todos los días, desayunaba, pensaba en sus tareas por hacer y acudía al centro. Esteban no se rendía nunca ya que por muy irrompibles que pareciesen, cuando caían y tocaban el suelo, hacían libres a las personas con enfermedad mental.

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Recordando a mi madre

Madre 02Mis recuerdos se remontan a los cuatro añitos, entonces vivía en un internado de San Sebastián, mis padres eran pobres y mi madre esquizofrénica, pobrecita mía. Recuerdo que esperaba ansiosa la visita de mi madre, como agua de mayo, esos ojos azules, esa mirada profunda de alegría por verme y de su pesar por no tenerme.

Pero todos los domingos llegaban, estaba con ella todo el día, mi madre compraba un pollo, comíamos sentadas en un banco de los jardines de alrededor del internado.

Yo era feliz y recibía un millón de besos y abrazos, era un rayo de sol para mi corazón. En el internado era bien atendida por las monjas, yo no entendida muy bien por qué estaba separada de mis padres. No quería a mi padre, pues con mi mente de niña pensaba que no ayudaba a mi madre. Murió cuando yo tenía siete, no lloré, guardé en el cajón de mis tesoros la foto y no la miré más.

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Lesi

LesiUna nueva ilusión aparece en mi vida en forma de perrita, Lesi.

Costó conseguirte, pero aquí estás haciendo que haya más vida en mis días, me canso pero cuando el cansancio es así no pesa.

Ya hemos compartido tu primer baño pues estabas un poco sucia, pero ya luces tu pelaje limpio. Te encanta salir a la calle así que gracias a ti comenzaré a tener los perfiles de mi azúcar mejor y espero, con tu ayuda, bajar un poco la tripa.

Bueno Lesi que me alegro que hayas venido a mi vida y tengamos muchos buenos momentos, al fin mi soledad se disipa, y mis noches son menos oscuras.

Ya te quiero Lesi.

Contigo

Pelota 02Contigo hijo mío son momentos de felici-dad, me pregunto si se pueden atrapar.

Por casualidad abro el periódico y ahí estás, tan feliz por haber hecho un buen trabajo jugando a pelota mano por parejas, y has quedado segundo. Campeón mío, di que sí, lo importante es participar, pero lo que más contento te pone es ganar, y es que el trabajo de entrenamiento lo has hecho bien. He cogido del periódico donde aparecías, se te ve contento sujetando tu trofeo, no es para menos, en poco tiempo has conseguido mucho, di que sí hijo mío, estás hecho un campeón con diez añitos.

Hoy he llorado

Animales 04Porque os echo de menos a ti sobre todo mi principito, a mis dos gatos, sé que están bien con vosotros pero les echo de menos.

Ahora que la gripe me atrapa y me siento cansada con las fuerzas minadas ahora os recuerdo y os echo de menos.

Pero todo pasa, la gripe desaparecerá y tendré más fuerzas para afrontar mi vida que de un tiempo a esta parte se ha vuelto más apagada. La medicación calma mis nervios pero hace que desaparezca el ánimo y la esperanza. Hoy me siento triste y por eso he llorado.

Sueños que no pudieron ser, me pregunto qué hubiera sido de mí si las circunstancias me hubieran sido favorables. Hubiera sido feliz, ya no puedo decir que soy feliz, me ha quitado demasiado la vida.

HOY HE LLORADO.

Adiós Navidad

Navidad 01Sí, adiós Navidad, pasé mal la ausencia de mi hijo, de mis gatos, pero tuve compañía que ayudó a no sentirme tan mal. Ahora con fuerzas renovadas veré y disfrutaré de la presencia de mi hijo dos horas conmigo.

Otras cosas me importan pero menos, lo que no ha de ser, déjalo pasar. Te ilusionas porque eres de carne y hueso, en batallas más grandes he bregado y aquí estoy, con menos bagaje, pero más ligera.

Hay prioridades en mi vida, por qué sufrir con lo que nunca ha sido prioridad, me apoyo en lo que quiero y digo adiós Navidad.

Ser ola en el mar

Mar 05Me siento mal cuando las cosas de la vida no me acompañan y lo bueno que pueda haber en ella desaparece. Mis animales, mi salud, todo lo que se ha quedado por el camino.

¡Cómo duele!, dolor difícil de aliviar, pero aquí estoy, con mi hijo por teléfono, escuchando que ha ganado un partido de pelota a mano.

Así empecé a edad temprana a ganar mis medallas.

Pido a Dios que no complique demasiado la vida de mi niño, cuando estoy con él olvido todo, pero cuando no está es difícil ser ola en el mar.

Sé que me quieres

Aunque de vez en cuando las dudas se me aparecen, sé que me quieres, aunque no te salgan los gestos de cariño, sé que me quieres y los besos te los doy por los dos.

Ya no dibujas nada para mí ni me haces nada para el día de la madre, sé que me quieres, se me olvidó el Kinder Sorpresa y sabías que te lo iba a comprar, me lo pediste y te lo compré por partida doble, sé que me quieres.

No me cuentas todo lo que acontece en tu vida día a día, después de tanto tiempo sin verte quizás yo te quiera el doble, pero yo sé bien que me quieres pequeño mío, por cómo me miras con tus ojos azules, las dudas desaparecen porque eres parte de mí, sé que me quieres.

La Planta

Medico 03La voz me vuelve a despertar de mis sueños una vez más, porque si puedo soñar que no estoy aquí y puedo ilusionarme con que esto no es más que una mala pesadilla, podré tener fuerzas para levantarme de este pozo tan mono-capa. Pero abro los ojos y allí están ellos otra vez, con sus batas y esos guantes tan estériles que llegan a revolver mis tripas con su olor.

Entonces hablo hacia mi yo interior y le digo ¡tenía sed!, pero me di cuenta de que la copa de las ilusiones estaba vacía al despertar y descubrí que un enjambre en mi cabeza me roba las noches. No me dejes solo porque ahora me siento muy pequeño al despertar de mis pesadillas y ver que nada ha cambiado y todo sigue igual. Necesito que me abraces fuertemente desde el interior, no me hables, que la tristeza no se quiere ir, y no sé qué duele más, si el dolor o esta tristeza que no me abandona, abrázame y dame fuerza. Como una noche de invierno un manto de nieve, un corazón frágil y desnudo tortura de vida, abrázame, y dame fuerza.

Mi mirada cansada se pierde observando la habitación y es como si un fantasma hubiese vuelto, las mismas camas, el mismo color en las paredes. En esta planta es como si de repente se hubiera parado el tiempo, pasillos vacíos y ese silencio, la planta tabú la llamo yo, pues nadie quiere estar aquí, ni hablar, ya que se habla con la mirada. Ese silencio, aunque a mí me guste mucho, te llega a agobiar, pues es como estar desconectado del mundo exterior, una sonrisa fingida y forzada es todo lo que puedo ofrecer en esta planta a la que nunca creí que volvería.

Necesito alas rompiendo y suave brisa que calme el dolor de estas largas noches, vuelve el sudor en estas noches interminables en la planta. La senda se estrecha hasta arrastrarte al final del sueño, que te lleva a un tiempo casi olvidado ya paraíso inventado para jodernos bien. En brazos de la soledad sigo vendiendo mi alma al diablo, vamos a engañarnos y vamos a decir que esto va a durar siempre, perderme en tus brazos tan vacíos, cómo hablar aquí si parte de mi mente es tuya, en esta planta no encuentro la palabra que describa todo esto ya vivido en un pasado no muy lejano todavía para olvidar, quisiera saber si sería posible, tú ya me conoces, yo ya he estado aquí recorriendo tus pasillos, lo mismo que hoy, necesito que me ayudes a encender el fuego que llevo dentro, necesito correr sin mirar atrás y salir de aquí cuanto antes.

“Cuando dolor y sufrimiento andan de la mano, ten cuidado porque te arrollarán sin contemplaciones”