Archivo de la etiqueta: compañía

Lesi

LesiUna nueva ilusión aparece en mi vida en forma de perrita, Lesi.

Costó conseguirte, pero aquí estás haciendo que haya más vida en mis días, me canso pero cuando el cansancio es así no pesa.

Ya hemos compartido tu primer baño pues estabas un poco sucia, pero ya luces tu pelaje limpio. Te encanta salir a la calle así que gracias a ti comenzaré a tener los perfiles de mi azúcar mejor y espero, con tu ayuda, bajar un poco la tripa.

Bueno Lesi que me alegro que hayas venido a mi vida y tengamos muchos buenos momentos, al fin mi soledad se disipa, y mis noches son menos oscuras.

Ya te quiero Lesi.

Adiós Navidad

Navidad 01Sí, adiós Navidad, pasé mal la ausencia de mi hijo, de mis gatos, pero tuve compañía que ayudó a no sentirme tan mal. Ahora con fuerzas renovadas veré y disfrutaré de la presencia de mi hijo dos horas conmigo.

Otras cosas me importan pero menos, lo que no ha de ser, déjalo pasar. Te ilusionas porque eres de carne y hueso, en batallas más grandes he bregado y aquí estoy, con menos bagaje, pero más ligera.

Hay prioridades en mi vida, por qué sufrir con lo que nunca ha sido prioridad, me apoyo en lo que quiero y digo adiós Navidad.

Un cielo para los animales

Animales 01Fue ya, con casi cuarenta años, que pude sentir la bondad de ciertos animales, por los que tuve y tengo, aún hoy con casi cincuenta años.

Mi primer contacto aquí en Navarra, después de mucho tiempo de mi venida desde Donosti con veinticinco años, sucedió en Santesteban con treinta y nueve años.

Un día conocí a Bobi y a Chispita, eran los perros de los aitatxis de mi hijo. Recuerdo la primera vez que los vi, estaban al lado de la casa en sendas casitas de madera. Era invierno, hacía mucho frío y había barro a causa de la lluvia, pero aún así fui a saludarlos. Dos perritos ratoneros, Chispita era la más movida, dos caricias le bastaban para estar más que contenta.

Solía ir a ayudar a hacer las tareas del hogar de los aitatxis, y cuando se echaban la siesta cogía a Bobi y a Chispita y los llevaba a pasear por el monte, eran momentos de tranquilidad y sosiego para mi alma y de bienestar para los perros.

Sigue leyendo Un cielo para los animales