Cuando maduran los madroños

El fruto del madroño al igual que la endrina, son frutos silvestres, sabe como el melocotón y contiene muchísima azúcar, lo cual es peligroso tomar demasiados, pues puedes acabar beodo. Elijo estas fechas, en las que madura el madroño, noviembre y diciembre, para dar un repaso de lo que ha sido de mí durante este año pasado y elijo el madroño, para encabezar este relato, pues donde vivo en Sarriguren hay varios y suelo probar sus frutos.

Me miro al espejo y veo los cuarenta y nueve años reflejados en él, las arrugas pueblan mi cara, los ojos semi-cerrados, por haber visto cosas que quizá no debí ver, el pelo aunque teñido con la textura de las canas que endurecen el cabello.

Al principio todo iba bien, mis dos amigos mis gatos, de pronto comencé a dormir mal hasta que ya no dormía nada ni siquiera con las pastillas, pasé muy mal esas fechas.

Tuve que ser ingresada. El ingreso aunque no fue largo, fue muy triste al principio, luego ya me fui haciendo a la idea de que no iba a ser para toda la vida y me relajé un poco, llegó el día del alta y anduve un poco desubicada, pero pasó. Parece que la nueva medicación hizo su efecto. Desde entonces duermo bien, ahora me gusta recogerme pronto y madrugar.

Tengo que agradecer a mi mejor amigo que se encargase de mis visitas y mis salidas, pues salvo mi niño de diez años no tengo a nadie más. En una de las salidas me trajo un gazpacho del Carrefour. Le estoy eternamente agradecida por su tiempo y sus cuidados. Es bueno saber que tienes una buena amistad con alguien.

Quisiera ser tan fuerte, cuando discutimos como te necesito he llorado a mares hasta oír tu voz, voz que me tranquiliza aun con la presencia en mi vida de Lessi, mi perrita, a ella me he aferrado los días en los que no querías saber de mi pena, haber llegado ahí en que me dices sí a medias, hablar contigo calmará las palabras malas que nos dijimos, quizá debí aguantar un poco más esperando ese cambio en ti que no llegaba, espere quizá no lo suficiente un espacio para pensar, sé que te necesito y espero que tú a mí igual, pues si no mis esfuerzos serán en balde, tiempo al tiempo y pido a Dios que sea lo que sea me ayude a ser más fuerte frente a mi soledad. Un abrazo y dos besos para recuperar nuestra mutua confianza otra vez, vuelve la sonrisa a nuestros labios. Saber que podemos confiar el uno del otro, aún así quiero ser más fuerte, tal vez así todo sea mejor.

Pasaban los días, yo acudía a las citas con el psicólogo, el psiquiatra, el endocrino y la doctora del estómago. Tengo la salud un poco mermada, pero hoy por hoy, estoy un poco estabilizada. Me concedieron un apoyo del ayuntamiento, de esta manera, dos días por semana acude una persona a mi domicilio para ayudarme con las tareas del hogar y charlar un poco. También he pasado la entrevista de la dependencia. Poco a poco las cosas van tomando un cauce bueno, pero lo que más echo en falta es ver a mi hijo de diez años, mis pensamientos vuelan. Un día al mes, la vida te trae donde estoy, desaparece por dos horas la que soy y aparece tu ama.

Ya con tiempo compro el huevo kínder de chocolate que tanto te gusta. Estando contigo me olvido de todo, tan sólo estamos tú y yo. Nuestro pequeño espacio para que sepas que pienso en ti y que te quiero con todo mi corazón. No me basta pero aprovecho cada instante como si fuera el último segundo de mi vida.

Y me encanta hablar contigo pequeño hombrecito, de vez en cuando me haces alguna pregunta, pero muy pocas como si tuvieras miedo a saber más, pregunta cariño que seguro tendré una respuesta lo más adecuada posible, pues tu eres mi niño.

Mientras estamos surge algún que otro beso y abrazo y gracias a Dios los recibes con agrado y yo te los doy para que te llegue mi amor y cuando te sientas decaído en tu día a día de niño te acuerdes que tu ama estará una vez más para jugar, hablar… contigo un día al mes.

Un día al mes me cuentas que has sido subcampeón de pelota mano, todas las cosas que te hacen feliz, y yo soy feliz por ello, porque eres mi tesoro.

Con el tiempo comencé a tener un poco de ansiedad por las tardes y antes de irme a dormir, mi amigo me consiguió una perrita, desde el primer día con ella la ansiedad desapareció, ahora tengo una nueva ilusión y aparece en mi vida en forma de perrita, Lessi.

Costó conseguirte, pero aquí estás, haciendo que haya más vida en mis días, me canso pero cuando el cansancio es así no pesa.

Ya hemos compartido tu primer baño pues estabas un poco sucia, pero ya luces tu pelaje limpio. Te encanta salir a la calle así que gracias a ti comenzaré a tener los perfiles de mi azúcar mejor y espero, con tu ayuda, bajar un poco la tripa.

Bueno Lessi, que me alegro que hayas venido a mi vida y tengamos muchos buenos momentos, al fin mi soledad se disipa, y mis noches son menos oscuras.

Ya te quiero Lessi.

Adiós verano caluroso hasta quemar, ladrón de horas de sueño, calor asfixiante y agobiante.

Suspirando por un poco de aire fresco, me levanto temprano y paseo a gusto a mi perrita. Es ella quien me lleva, adormecida yo por una noche revuelta, entre abrir ventanas adormecida a una hora en que las agujas del reloj nos dicen que ya ha entrado la noche con su frescor, pero hay días que ni tan siquiera de noche refresca.

Ven otoño con tu brisa sin frío, otoño querido y deseado, por mi ven ya que mis días y noches serán mejores.

Por lo demás vivo buscando la tranquilidad y disfrutando de los pequeños momentos que te regala la vida, ya que la felicidad plena no la encuentro, al menos respirar. Así la vida sigue, seguro que llegara el día en que una vez más los madroños volverán a madurar.

• Lord Byron •

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2 pensamientos sobre “Cuando maduran los madroños”

  1. Soy hija de una gran mujer que cuando yo nací desarrollo una enfermedad mental y para mi ha sido la mejor madre del mundo. Aun con todas las dificultades que tuvo que torear fue cariñosa,familiar,luchadora,alegre, fuerte en su debilidad y vivió rodeada de los suyos,inculcandonos valores como la unión familiar,junto a nuestro padre. Y hoy en día podemos decir que estamos muy orgullosos de ellos.
    Por todo ello me ha llegado tu relato y espero de corazón que recuperes a tu hijo junto a tu perro y disfrutes de ellos .
    Un beso a todas las madres luchadoras.
    Ama maite zaitut.

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