Los muros sociales

Muro 03bEra un frío día de invierno, las siete de la mañana. Como de costumbre, Esteban estaba sentado y leyendo el periódico. Se centraba en su desayuno antes de acudir a su centro ocupacional. Ya le quedaban pocas horas paran coger el autobús que le llevaría a su destino.

Esteban tenía un trastorno de personalidad y cada día se enfrentaba a lo que ello suponía. Tal y como venían los días, los dejaba irse. Se limitaba a convivir con ese trastorno, conociendo cuáles eran sus limitaciones y cuáles sus valías, dejando a un lado sus barreras, como si estas no existieran, y teniendo fijación en sus actitudes como persona. Era como si en esos días no existieran sus limitaciones, sólo las cosas buenas que hacía y que tenía.

Otras veces se topaba con otros tipos de problemas: los muros sociales, esos muros parecían más difíciles de superar, pero Esteban sabía qué tenía que hacer, ÉL LO SABIA. A veces esos muros tenían forma de discriminación, otras de exilio social por ser diferente. De hecho en su ciudad había centenares de ellos, pero él al levantarse todos los días, desayunaba, pensaba en sus tareas por hacer y acudía al centro. Esteban no se rendía nunca ya que por muy irrompibles que pareciesen, cuando caían y tocaban el suelo, hacían libres a las personas con enfermedad mental.

Era la hora del almuerzo, hace no mucho tiempo, a esta misma hora hubiese estado en casa, sin nada que hacer, sin embargo ahora se encontraba en el centro ocupacional. Le acababan de dar la noticia de que gracias a su talento y esfuerzo constante le habían asignado una de las plazas del centro especial de empleo. Estaba entusiasmado, atrás quedaron esos días tristes y de esperar tiempos mejores, ya que gracias a superarse como persona había encontrado una plaza consiguiendo su objetivo. Le había costado mucho trabajo derribar las barreras y superar los días negativos. Pero por fin lo consiguió, a veces solo, a veces con ayuda, derribar los muros sociales de su ciudad y sus muros propios.

Lo que más ayudó a Esteban a superase, fue un poco de ejercicio, 30 minutos andando todos los días. Además de eso, practicaba yoga, lo que junto con el ejercicio, le ayudaba a dominar el cuerpo y la mente y estaba mejor preparado para el manejo de esos días de ansiedad. Al estar más equilibrado, lograba tomar más rápido y mejor las decisiones importantes. También le ayudaron mucho la relajación, clases de educación afectiva y habilidades psicosociales. Estas técnicas le ayudaron a mejorar sus conocimientos sobre la afectividad y manejo de emociones en general y también a conocer los tipos de emociones: secundarias, primarias, emociones instrumentales… Por otra parte las clases de actividades psicosociales le ayudaban a mejorar la autoestima, a la toma decisiones, y sobre todo a fomentar su autonomía.

Esteban estaba yendo hacia su casa después de su jornada laboral, y pensaba en qué se prepararía para cenar. Hoy estaba contento, pensaba en el logro obtenido con su plaza en el centro especial de empleo, aunque le había costado su esfuerzo, por fin lo consiguió. Él sabía que si no trabajaba por mantener su felicidad, todo podría derrumbarse, así que amigo/a lector, te toca luchar por tu felicidad, ésta te ayudará a conseguir tus metas y a salir adelante en tus días malos.

Eran las once y media, Esteban dormía profundamente.

• Patrullero •

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